domingo, 29 de noviembre de 2015

BITÁCORA N°7: Ama y haz lo que quieras.

Todo comenzó cuando estábamos en la clase de Ciudad de Dios. Nos comenzaron a explicar acerca del proyecto independiente que teníamos que realizar en nuestras vacaciones, además de participar en una maratón para poder ser partícipes en lo que es el desarrollo de la sociedad y vivir lo que era CAS. Por otro lado, dar a conocer lo que habíamos hecho en el año a través de acciones y un video, al ver que se acercaba el fin de año. A través de lo que se vivenció quisiera demostrar la afirmación “Ama y haz lo que quieras”


"No hay mejor mérito que saber aprovechar todas las oportunidades". - Píndaro

Buscando lo que sería mi proyecto independiente, conversé con mis compañeros si podíamos hacer un proyecto grupal. Las ideas brotaron entre nosotros, sin embargo también surgieron inconvenientes que nos  dejaron ponerlas en acción. El hecho es que tenía que corresponder a las normas impuestas de seguridad del colegio y de los padres, lo cual hizo que algunas propuestas no fueran aceptadas. Personalmente, me sentía triste al no tener proyecto tras una semana para la entrega, al considerar las implicaciones éticas de los anteriores (Busca la verdad y actúa con coherencia)
Siguiendo en la búsqueda, me cruzó por la mente, si podía llevar aún más lejos el proyecto en el que mis papás llevaban trabajando por más de 20 años. Posteriormente tuve la aprobación de mis padres. Este trataba de ayudar a un asilo de abuelos, apoyado por el gobierno llamado “La inmaculada”, llevando mensualmente avena y leche. Utilizando la experiencia conocerse, aceptarse y superarse, llame a dos amigos más para que participen en el proyecto, Gianfranco y Gabriel. Principalmente, buscaba a personas que sean aplicar sus cualidades en el proyecto. Por otro lado, no podía llamar a una gran cantidad de personas pues, el lugar es pequeño y además, los abuelos se sentirían abrumados. Ellos en especial eran más sociables y hacían nexos de confianza con otras personas a gran velocidad, lo cual era la necesidad del asilo como soportes emocionales. Asimismo, apoyaría con la preparación de algún postre, para transmitir amor de casa a través del cambio en su dieta. Es decir, se estaría llevando nuestras cualidades para un objetivo más trascendente en el proyecto.
Se va evidenciando el trabajo en comunidad en la organización de actividades, ambas experiencias de CAS. A través de los tres diferentes puntos de vista, el proyecto se ve nutrido de diferentes personalidades al tener días de chistes, bailes y ayudas con los abuelos.

“Un compromiso es el arte de dividir una torta de tal manera que todo el mundo cree que tiene la pieza más grande”.- Ludwig Erhard

Esta afirmación se presentó en el día a día de los ensayos que nos hemos planteado hacer para el gran día de la jornada de Ciudad de Dios. Este era hacer una coreografía de la canción “Ser mejor” del show Violetta. Desde mi punto de vista, no se vio un compromiso durante el proceso, de la manera en que muchas personas no se tomaban en serio la situación y la proximidad de la fecha o en sus faltas a los ensayos.
Esto cambia en el gran día donde a pesar de las burlas de nuestros compañeros, demostramos todo lo que podíamos hacer y finalizamos, celebrando un día en Papachos, restaurante.

¿Hasta qué punto la opinión de los demás puede influir en el desempeño de un equipo?

Un equipo de personas siempre debe tener en mente lo que quiere hacer y demostrar, sino este se va a fragmentar y no cumplirá a su objetivo. Esto y a lo largo de esta bitácora se ha ido demostrando la frase del inicio “Ama y haz lo que quieras”. La idea que se tuvo en el salón fue la de pasar vergüenza en el auditorio, a consecuencia estuvimos al riesgo de no poder realizar la actuación. La razón por la cual se mantuvo el espíritu del equipo durante la presentación fue el desarrollo de una de las experiencias de CAS “se compromete y se esfuerza” en un grupo de personas donde estuve. Esto influencio en las demás personas.


Número de palabras: 688